Ceniza sobre sus ojos

Osito caído

Pasan los días

y mi honesta aspiración

de olvidar su cara

su voz, la fría rigidez

de su rostro ajnatónico

marchándose

en el autobús de Moncloa

mintiendo en los Molinos

o despidiéndose en Marqués

de Urquijo

se va cumpliendo

Solo le he pedido al cielo eso

Olvidarla

Que un cierzo de lava y castigo

la entierre, se la coma

que se trague los dientes

que se la trague agosto

que se la coma la noche

el insomnio

la vergüenza

 ♠

Ya no creo en los indiferentes

 ♠

No hace falta hacer nada

En un año y siete meses

plazo cada vez más corto

La Debacle

La Colisión, el Abismo

Saturno en Capricornio

Y Plutón sobre su Sol

el karma golpeándola

donde más ella teme

 ♠

Todo se derrumbará

No tendrá donde agarrarse

Pero saberlo, no es para mi un consuelo

No estoy hecho de venganzas ni revanchas

No soy una lanza que sonríe cuando los otros

se desploman

 ♠

Y sin embargo

hay justicia en todo ello

 ♠

En éstos meses de silencio

que para ella ha de ser ya eterno

que es su justa condena

pues nunca volveré a mirarla,

han pasado muchas cosas

 ♠

Mi madre murió

-no es aquí, donde yo habré

de rendirle un poema-

Mi vida dió un giro brusco

Mi padre anda a vueltas

con la madeja de la pena

y la soledad

Duerme mal

se duele

y ya anticipa la noche

 ♠

Y en éstos meses

en que Dios no estaba

además

yo he cambiado

por dentro

 ♠

El niño alegre que era

se me murió

entre todos lo mataron

Murió mi inocencia

de un modo que no se

si acusa a otros de infanticidio

 ♠

ya no creo tanto en El Uno

que tanto mal permite

Ni en la bondad de la gente

ni en los colores del estío

ni en las rocas, las montañas

las nubes, el tierno abril

 ♠

Me imagino que acaso la vida

es más oscura de lo que yo creía

que está poblada de gentuza

o de tarados insomnes

que esquivan la terapia

de gente que no es de fiar

de cobardes, mentirosos

gente de tercera división

 ♠

de esos que deberías procurar tener muy lejos

 ♠

Ellos hablan de la oscuridad de los demás

pero son los que oscurecen el mundo

con sus andares tristes

sus miserias y corruptelas

 ♠

Sin querer o queriendo

nos matan a todos

El que a ella no la importe

nada de ésto

pues más allá de su ombligo

nada parece existir

(los demás somos muebles

comparsas, objetos usables

e intercambiables)

ya es sintomático

las malas personas

se caracterizan

siempre

por la rabia

el odio

y también la indiferencia

 ♠

Y después de ésto

roto como quedé

quizá ya nunca pueda abrir mi corazón a nadie

que me lo rompieron muy de seguido

Y muy deprisa

Y mira que lo avisé

mira tu

que, por favor, así no, así no se hacen las cosas

 ♠

Que fué mostrar mi vulnerabilidad

apenas un instante

enseñar por dónde sangraba

mi alma

y allí lanzó ella el cuchillo

de estupidez, egoísmo, ignorancia

soberbia, tozudez… contradicciones

Qué enfermos giros de la rueda

Qué pérdida de simetría

Lloran en Tebas por la muerte

del Dios Kons

Se ha perdido la alegría

el cielo se desploma

 ♠

Y hoy se

que hay ciertas locuras

que solo les suceden

a las malas personas

 ♠

No, no es el trastorno

Es la bondad o maldad

que hay dentro de uno

El odio es suyo

La envidia es suya

Las mentiras son suyas

 ♠

No echemos la culpa a la patología

Ella es así

aunque sigue pretendiendo

ser buena

ir de buena por los caminos

Dedicándose a ver los defectos

de los demás, a indignarse por ellos

en vez de trabajar con los suyos propios

Hoy lo se

 ♠

Pero fué avisarla

No lo hagas, no así

no me hagas ésto

de ésta manera

que puedo esperar

que no te pido nada

Y ni por esas

 ♠

Allí quedé

Honesto idiota

ofrecido a su barbarie

a la enferma crueldad de la insensible

que vive su vida con el corazón muerto

o en pozos de tristeza a los que arrastra

a los otros

por vivir en la idiocia de la inercia

la evitación, la costumbre, la cobardía

A ella matar le resulta tan y tan fácil

Ahora lo se

antes me resistía a creerlo

no podía creer que ella fuera de esas…

pero si

Puede matar

Porque por dentro es una muerta

Y nada le importamos los vivos

 ♠

Me resistía a creer que hubiera

personas así de resecas

de rotas por dentro

de retorcidas, embaucadoras

liantas

 ♠

Y tenía razón al hablar de si misma

al condenarse a formar parte del club

de las personas horribles

no es noble, ni es buena

Es cobarde, mendaz, embaucadora

Miente constantemente

Carece de amor por nada

Y seguramente por nadie

 ♠

Un día ama

Otro día odia

Eso no es amor

Es veleidad

viento, evanescencia

inconstancia

Falsedad, mentira

El amor cierto es estable

Y permanece

O no es amor

Es solo viento

migajas

 ♠

Y yo que idiota

que idiota soy

Y sigo siendo

 ♠

No aprendo ni a tiros

no aprendo

 ♠

La de tiempo que perdí

queriendo, amando

esperando, dejando hacer

dando espacio

Y creyendo a la Mentirosa

Poema perteneciente al Libro Inminencia del Vesubio

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Infarto life

infarto life

Soy un infarto de palabras

y un aneurisma de versos

una hemorragia de esperanzas

y un carcinoma eterno

Soy un trombo toreador de la mirada

una ácida masacre de mil besos

hipotermia de silencios y matanzas

soy poeta de los vivos y los muertos

En el pecho ya me arde una guitarra

y un tambor de cien canciones, mi cerebro

Soy un infarto de palabras

De verdades, de canciones

Besos, versos

sonrisa negrito

Odiar es lo fácil

Poesía visual No quiero seguir odiándote

Contra el odio

paloma

A veces el dolor

solo deja un erial

un campo yermo

dentro de uno

y da lo mismo

lo que te hicieron

o lo que no te hicieron

porque el dolor

solo alimenta

al dolor

al rencor

al odio

los ceba con forraje

de insulto, de protesta

de ponzoña vertida

sobre la espalda

de los que te hirieron

y ya no quieres

odiar a nadie más

en ésta vida

ya no quieres ese monstruo

que otros utilizan tan bien

con otros y contigo

ya no lo quieres

dentro de ti

ya no te gusta

alimentando tus palabras

incendiando tus versos

envenenando las estrofas

no eres así

tu nunca fuiste así

¿Porqué entonces sucumbir

ahora

a la tentación del verso averno?

cuando todo se ha perdido

y cuando pierdes a gente cercana

cuando la muerte se acerca

a los que quieres

nada ya importa

nada

ni lo que te hicieron

ni lo que te dijeron

ni lo que te arrebataron

o lo que te mintieron

cuando todo se ha perdido

algo sabes

algo sabes muy dentro de ti

no quieres sentir ya

odio por nadie

no quieres albergar

ninguna clase de rencor

contra nadie, nunca

no quieres odiar a ninguna persona

solo quieres marcharte en paz

y dejar que el olvido se ocupe

de los que te fallaron

o te hirieron

dejar que la vida

los coloque donde deba

la vida es sabia

no tarda en ajustar

las cuentas pendientes

con infames y traidores

y no eres tu

quien ha de juzgar

solo sabes que

no quieres servir

de receptáculo

de la venganza o la ira

solo quieres respirar

seguir avanzando

respirar

y abrazar el viento

dejar que la vida

te recoja

dejar que pase el tiempo

y que tu corazón

al final

un buen rumbo escoja

Lecciones al final de una dura década

libros páginas pájaro

Y el poeta aprendió, un día que hay ciertas personas que no es que sean buenas o malas personas, es que están enfermos, están malheridos en el corazón, están locos y que para aguantarlos, para aguantar el daño que a uno le produce su falta de amor, su vacío, su ignorancia, su falta de compasión, su irracionalidad, sus contradicciones obcecadas y cerriles, y su locura, hace falta tener algo dentro que no tiene nada que ver con el amor hacia la gente y si con la dependencia, la necesidad, la negación de la verdad y el autoengaño.

Solo los que se mienten, solo los muy necesitados o los también muy locos en otro sentido, aguantan a personas así y se cuentan las mentiras de un amor que es enfermo y no les llega en compañía de éstos seres, éstas benditas personas.

Solo otros muy locos o muy carenciados aguantan a personas de éste tipo. A veces las relaciones son por necesidad, por agradecimiento. No por amor.

Hubo un tiempo en que el poeta trataba de amar a las personas privadas de salud emocional y albergaba esperanzas de que alguno de ellos le correspondiera. Los quería sinceramente, de corazón, pero a cambio solo recibía zarpazos y mordiscos, abandonos y ausencias.

Un día la paciencia se le terminó. Ya le habían roto el corazón demasiadas y demasiadas y demasiadas veces.

Entonces el poeta pudo observar, desde la distancia, a los locos de su vida, los locos que habían estado compartiendo espacio y tiempo con él, locos a los que estaba tan acostumbrado. Aquella expareja tan narcisista y desconectada de si, aquel padre ciclador de periodos fluctuantes de ánimo, aquella madre negadora de todo problema familiar, aquella mujer del pueblo de la montaña que un día te amaba y al siguiente te echaba de su vida, siempre desconfiando, siempre desapareciendo o causando problemas, tan dolosa con sus palabras, tan incumplidora de los pactos y los tratos… y en el fondo ella sin querer a nadie y menos aún a él. Demasiados rechazos acumulados. Demasiado desamor.

Esos locos, tan resistentes a hacer terapia y atravesar el dolor, a la curación verdadera, a atravesar la noche oscura del alma para poder mejorar y sanarse un poco y dejar de causar tanto daño.

Y comprendió que hay males que nos exceden y de los que no podemos hacernos cargo porque pertenecen a otros, que son quienes han de responsabilizarse de lo que tienen y de su propia curación personal.

Y comprendió que no se puede salvar a nadie y que no estás obligado a querer a alguien, por mucho que sea un pariente cercano, si no te has sentido querido por ella o por él.

Que no estás obligado a amar a quien no te ama y solo te demuestra su egoísmo y desamor constantemente, con desplantes y malos modos.

Y que basta con observar, no juzgar, constatar y vivir tu propia vida lo mejor que puedas y sepas, dejando a cada cual con su propia verdad, su propio infierno, su propia miseria.

Y el poeta aprendió también a marcharse, a alejarse de los que no le quieren.

Y a distinguir amor de necesidad, amor de obsesión, amor de dependencia.

Y el poeta entonces pudo irse en paz y dejar a cada cual con su duro destino. Quizá era cosa del karma, quizá de la justicia divina.

El poeta nunca lo supo.

Pero el poeta se sintió libre, a partir de entonces, de buscar un amor verdadero y correspondido, junto a una persona verdadera y honesta que lo hiciera sentirse amado.

Y si, el poeta sintió que eso era salud para él, era autoamor y era quererse un poco más de lo que se había querido hasta entonces y de lo que había permitido que le malquisieran.

Aguantar a locos no era quererse, esperar a que te amen no era quererse, albergar esperanzas de quien no hace el menor esfuerzo por estar contigo, de quien tiene demasiado miedo, o rabia u odio, o dependencia o locura, no era quererse.

Solo buscar el amor y encontrarlo era amarse a sí mismo.

Porque el poeta entendió que amarse de verdad es permanecer exclusivamente al lado de quienes te aman y lejos de los que no lo hacen ni llevan al sol dentro de si.

Y de los demás, que se encargue el cielo o la providencia, que no son ya asunto nuestro.

Y también comprendió que a éstas personas los había querido mucho, acaso los seguía queriendo. Pero por supervivencia, en tanto ellos no hicieran nada por curarse y por amar y por no hacer daño y por merecer más amor, era mejor la distancia.

El amor correspondido, definitivamente, estaba en otra gente, en otro lado. Y también dentro de él.

Eso descubrió una mañana de sol, bien entrado febrero, con una sonrisa triste, el poeta.

Y acto seguido, con la luz amarilla penetrando en su cueva de libros, esa cálida caverna donde solía sentarse a teclear, comenzó escribir éstas palabras.

Y también se dió cuenta de que, en algún momento, mientras escribía todo ésto, había estado llorando. Pero eran ya las últimas lágrimas. Ya todo ésto había dejado de importar.

Ya ahora tocaba vivir, vivir, avanzar y seguir viviendo.

Hecho del viento

Poema visual Hecho del viento

 

(Poema visual perteneciente al Cuaderno del Rising Sun)

Reglas para una vida enferma y sobreadaptada

millonario

Todo te irá bien

si eres un buen chico

si obedeces, trabajas,

tragas, no protestas,

nada dices, asientes.

Todo te irá bien

mientras asumas

tu domesticación

y no cuestiones

el órden torcido

y dormido

de las cosas

Todo irá bien así

si te adaptas

y sobreadaptas.

Toda tu vida

será aceptable

para el resto

si consientes

en los mármoles

de la tradición.

Si doblas la cerviz

si genuflexas

y acatas las levitas

los gabanes

los mazos

los engranajes

las togas

los uniformes

los lugares comunes

la mismidad

el carril

la caja cuadrada

la verja

el molde

Todo saldrá perfecto

si asumes, permites,

silencias,

callas

y dejas que te sodomicen

a cambio de apenas nada

una nómina

una hipoteca

el híbrido diésel o gasolina

que solo los líderes conducen

Todo así

todo así

sigue así

te irá bien.

Todo

Pero nada cambiará

Si no alzas la vista

y tratas de que el mundo mejore

empezando por ti mismo

y lo que llevas dentro

continuando con tu entorno

y todo lo que no contiene luz

ni verdad, ni amor, ni respeto

por la gente y por la vida

nada cambiará

nada

si tu no cambias

pero si callas o apartas la vista

si te escondes o autoengañas

oh, si

así amigo

amiga

así todo te irá perfecto

y, si lo haces muy muy bien,

hasta podrían nombrarte

director o presidente

jefazo o líder

de alguna cosa

esfuérzate

medra

aprovéchate

lo tienes al alcance de la mano

podrían nombrarte director

presidente

hasta jefe de alguna cosa

que bueno bueno

has resultado tu

qué perfecta simetría

la de tu corbata

J.P. Morgan

si te viera

estaría realmente contento